Corcho aislante

Una buena opción que tienes para revestir y aislar paredes y suelos es sin duda el corcho aislante, un material que no se venía usando para este uso pero que, gracias a su baja conductividad térmica y a la resistencia que tiene a la humedad, hace que se convierta en un buen material para ello.

 Como sabes, el corcho se obtiene de los alcornoques que crecen sobre todo en el mediterráneo. Es un material que absorben muy bien los ruidos y que logra un gran aislamiento acústico.

 Sin embargo, no se queda ahí solo. El hecho de ser un producto natural hace que, con él, se respete el medio ambiente y resiste a muchos de los agentes químicos. También es ligero y no huele, salvo que ocurra algo, cosa que no suele pasar.

 Normalmente el uso que se le da al mismo es para aislamiento acústico en el caso de las paredes y aislamiento térmico en el caso de los suelos porque puedes pisar la zona y no notarla ni fría ni calurosa debido a esa baja conductividad térmica que tiene.

 Muchos podrían pensar que al ser un material tan flexible y elástico se puede deformar pero lo cierto es que no; soporta el peso de los muebles y los golpes y se mantiene como nuevo con el paso del tiempo.

 Aparte de todas estas ventajas y propiedades una de las que tienes es el hecho de proporcionar una gran adherencia a la superficie lisa ya que tiene un efecto ventosa sobre ellas por los huecos que la forman.

Usos el corcho

Si analizamos un poco el corcho, algunas de sus aplicaciones saltan inmediatamente a
la vista y habría que decir al respecto que sus aplicaciones son muchas y muy diversas,
extendiéndose incluso al sector alimenticio. Así mismo, es sumamente popular en el
sector industrial, así como en el de construcción y también se encuentra presente en la
decoración. Primero que nada, sobre los usos del corcho habría que destacar que, en
todos los casos, el corcho puede ser reciclado fácilmente, así que la industria del reciclaje
también se encuentra muy interesada en este asombroso material.

El corcho, especialmente cuando se trabaja con corcho 100% natural, no permite que
se formen microorganismos dañinos para la vida, tales como podrían ser bacterias y
hongos. Por ello es que el sector alimenticio sigue utilizando este material como tapones
para muchos envases, principalmente en los vinos. Además de que este material puede
favorecer tremendamente el sabor y calidad de los vinos, no permite la contaminación de
los mismos, por lo que ha sido aprobado y utilizado una y otra vez en uno de los sectores
más exigentes del mundo de los alimentos, que es el sector vinícola.

En cuanto a los usos del corcho como material de construcción, habría que recordar que el
corcho es un material natural que, a diferencia de la madera, no se hincha con el agua, ya
que sus propiedades lo vuelven casi impermeable. Es decir, el corcho se utiliza para aislar

ciertas superficies del contacto con el agua, pero, si acaso llegase a ponerse en contacto
con agua, es muy poco probable que se pudra o se hinche, a diferencia de la madera.

El corcho puede ser aplicado con muchos fines, pero algunos de los usos del corcho más
destacables se deben a sus propiedades como aislante. Tal y como sucede con otros
materiales naturales, son malos conductores eléctricos, ya que es realmente complicado
lograr que una corriente eléctrica fluya a través de una superficie de corcho. Así mismo,
el calor también encuentra mucha dificultad para fluir libremente por este material.
Estas dos propiedades se encuentran fuertemente asociadas a la forma en la que la
celulosa se une a nivel molecular. Sus moléculas se encuentran muy rígidas, casi no se
mueven y, dado que tanto la electricidad como el calor requieren de cierto movimiento
a nivel molecular, es casi imposible que se produzcan estos fenómenos bajo condiciones
normales.

Corcho natural

Desde hace ya muchísimos años, nuestros antepasados descubrieron, en la corteza de
un árbol, un material extraordinario y de gran flexibilidad que les permitía proteger
sus hogares de muchos contratiempos comunes. Estamos hablando, por supuesto, de
lo que hoy conocemos como corcho natural. Para obtenerlo, primero había que dejar
que el árbol bautizado como Alcornoque alcanzase una relativa madurez, es decir, que
el diámetro de su circunferencia alcanzase un cierto tamaño antes de poder trabajar
con él. Una vez que se alcanzaba este tamaño, entonces, cada determinado tiempo, los
trabajadores del corcho realizaban una práctica conocida como “saca del corcho”, lo cual
no es otra cosa que cuidadosamente retirar la corteza del Alcornoque, principalmente
valiéndose de un hacha para esto. Sólo en algunos meses del año esta práctica puede
realizarse sin dañar el árbol, así que los trabajadores debían ser especialmente cuidadosos
y pacientes. Afortunadamente, la extracción de esta corteza es una actividad que puede
realizarse tanto como el árbol viva, por lo que se fomentó un ambiente de respeto
y cuidado hacia estos árboles. En la actualidad, estos métodos continúan, habiendo
cambiado apenas muy poco o nada desde que se comenzó a practicar.

En la actualidad, dadas las múltiples aplicaciones del corcho natural, se ha intentado
fabricar otro material que se le parezca mucho, pero que sea de origen sintético. Esto
se debe principalmente a que un árbol de Alcornoque se tarda varios años en volver a
producir una corteza óptima para ser utilizada. Aunque se han logrado sintetizar algunos
materiales que se asemejan, tales como el corcho sintético, no se ha podido superar de
ninguna forma todas las ventajas que el corcho natural provee a quienes lo utilizan. Sin
embargo, sí se ha generado la necesidad de indicar si es que se está hablando de corcho
natural o bien de corcho sintético.

El corcho natural funciona como aislante, al no dejar pasar el flujo de energía eléctrica, ni
el de energía térmica, así como tampoco permite el libre paso de las ondas sonoras, así
como muchas otras características altamente deseables. Sin embargo, otros materiales
e incluso corcho que no sea 100% natural, puede no ser ni tan buen aislante térmico
por ejemplo, ni tampoco ser totalmente reciclable, lo que puede provocar ciertos
inconvenientes. Por ejemplo, se suele utilizar algún polímero para no tener que recurrir
a corcho 100% natural, abaratando el costo, pero la mayoría de los polímeros son
inflamables, así que se sacrifica su aislamiento térmico.

Placas de corcho

Las placas de corcho son un material difícil de obtener, pero las ventajas que
proporcionan son evidentes. El problema es que primero, se necesita esperar unos 25

años para que el árbol del que se obtiene este material pueda ser utilizado y después,
deben transcurrir otros 10 años aproximadamente para que se vuelva a producir
una cantidad suficiente de corcho. Una vez que se tiene el corcho, entonces debe ser
convertido en granos de tamaño variable mediante trituración. Así es, a resumidas
cuentas, como se pueden formar las placas de corcho.

Las placas de corcho suelen utilizarse principalmente para tres fines. La primera es
como material aislante termoacústico, es decir, para aislar tanto el calor como el ruido
de los lugares en los que se colocan. La segunda aplicación de estas placas es con fines
decorativos, ya que su agradable aspecto las vuelve ideales para ser combinadas con un
sinfín de decoraciones distintas. Por último, suelen ser utilizados con fines didácticos, ya
que también se emplean para, mediante punchas o chinchetas, colocar diversos objetos
a fin de volver amenas ciertas actividades. Así mismo, algunas personas las utilizan como
pizarras, pegando recados y notas mediante chinchetas también.

Corcho aislante

El corcho proviene del procesamiento de la corteza de un formidable árbol conocido como
Alcornoque. Este árbol produce, después de muchos años, una corteza dura que puede
ser removida sin dañar el árbol. Después de tratar un poco este material, entonces puede
ser utilizado con distintos propósitos y uno de los más importantes es como aislante. Si el
proceso se realiza adecuadamente, el árbol de Alcornoque puede producir corteza tanto
como viva, y si la extracción o “saca del corcho” como se le conoce a esta actividad se
realiza adecuadamente, entonces nunca se correrá el riesgo de lastimar al árbol, por lo
que podrá tener una vida larga y sin complicaciones. Esto implica que el proceso, lejos de
fomentar una tala inmoderada, promueve un buen uso y cuidado de los árboles, por lo
que se ha convertido en una fuente importante de ingresos en países preocupados por
el medio ambiente, tales como España, en el cual se concentra más del 30% de toda la
producción de corcho en el mundo.

El corcho es uno de los mejores y más antiguos materiales utilizados con fines de
aislamiento, pero, ¿exactamente qué es lo aíslan? Lo que sucede es que el corcho es un
material natural que impide rotundamente el paso de energía eléctrica, así que es un
aislante eléctrico. Así mismo, las moléculas que conforman al corcho, las cuales en su
mayoría son moléculas llamadas celulosa, que también están presentes en la madera,
están sumamente cerradas unas con otras. Esto significa que casi no quedan espacios
libres entre el corcho aislante, lo que impide que pasen las ondas sonoras a través de este
material; por lo que se puede asegurar que el corcho es, también, un aislante acústico.
Además, la misma celulosa está tan cerrada, que tampoco facilita el paso de moléculas de
agua, lo que vuelve casi imposible que se presenten problemas de humedad en donde se
utilice este material de construcción. Por lo tanto, también funciona increíblemente como
aislante contra la humedad. Otro aspecto más sobre el corcho aislante es que, así como es
aislante eléctrico al no permitir el paso de energía eléctrica, tampoco permite el paso de
energía calorífica, es decir, presenta una enorme resistencia a permitir que el calor pase
a través de él. Esta última característica vuelve al corcho un excelente aislante térmico,
por lo que su uso se extiende incluso hasta la protección de los hogares contra incendios,
ya que las llamas tardarán mucho más tiempo en poder penetrar el corcho, algo que no
sucede con muchos otros materiales que no son tan buenos aislantes térmicos.

Corcho proyectado

El corcho proyectado entraría en la categoría de lo que se conoce como materiales de
construcción. El principal componente, el corcho, es de origen 100% natural, aunque

requiere de ciertos procesos que resultan un tanto complicados. Sin embargo, las ventajas
son evidentes, ya que permiten, de una forma fácil y sencilla, aislar acústicamente las
habitaciones en las que se utilice. Son, también, una excelente forma de proteger a las
familias de incendios, ya que funcionan formidablemente como aislantes térmicos. Por
último, es un material amigable con el medio ambiente, ya que es totalmente reciclable,
así que no existe riesgo de contaminar el ambiente.

El corcho proyectado suele ser relativamente económico, aunque el precio se justifica
fácilmente dabas las múltiples aplicaciones de este material. Este material suele tener
consistencias variables, dependiendo del uso que se le planee dar. Sin embargo, en
casi todos los casos, se vende como una pasta ideal para ser aplicada sobre diversas
superficies. Su fácil aplicación es una de las características más destacables de este
producto, ya que lo convierte en un material extremadamente versátil. Puede ser aplicado
en casi todo tipo de superficies, así que las posibilidades son sumamente amplias.
Además, dan un aspecto rústico y hogareño a cualquier superficie.

Corcho natural, procedencia y usos comnes

El árbol alcornoque es el principal del cual se saca este corcho. Este se puede presentar de forma
bruta, (es decir sin ningún tipo de modificación ni tratamiento) con sólo extraerlo de la corteza del
árbol. Lo bueno es que la tala del árbol no es necesaria, sólo hay que quitarle la primera capa de
la corteza. Uno de los compuestos principales que tiene el corcho es la suberina. La producción
mundial de corcho es de unas 340.000 toneladas, de las cuales Portugal produce el 52%, España el 32%, e Italia un 6%.

Sacar el corcho de un árbol es un método que se utiliza hace años y esta denominado la saca del
corcho. El mes más propicio para sacarla es julio, ya que a lo largo de este mes, la corteza del
árbol puede ser desprendida sin causarle daños. Las personas que se dedican a la saca del corcho están especializadas en esto. A estas personas se las llama corcheros y la única herramienta que usan es un hacha, así retiran lo que se demoniza planchas de corcho, denominándose también “la pela de alcornoque”. El corcho natural se puede extraer por primera vez cuando el árbol tiene aproximadamente 25 años, pero este dato depende mucho de la calidad de estación, ya que el parámetro a medir es cuando el árbol tenga una “circunferencia altura pecho” (CAP) mayor a 60cm. Este corcho sin modificar, sólo es apto para el uso en decoración o aislamientos termo acústicos. Una vez que se saca el corcho de un árbol deben pasar 9 años para que se pueda volver a extraer.

Las características de los tapones naturales se pueden resumir, a rasgos generales, en que el
corcho es un material poroso, ligero, aislante y químicamente inerte, es decir, es muy difícil que se
llegue a pudrir. El uso más conocido del corcho natural es como “tapón” para las botellas de vino,
en esta aplicación el corcho natural adquiere el color del vino con el que ha estado en contacto,
esto es lógico si se tiene en cuenta la característica de este material (su porosidad). Además de
esto, el corcho natural nos cuenta si el vino esta en buenas condiciones oliéndolo una vez ha sido
descorchado, si el tapón huele a vino, es una buena señal, pero si huele a corcho, probablemente
signifique que el vino se ha conservado en mal estado.

Corcho blanco, propiedades y usos

Este tipo de material es un poliestireno expandido (de hecho, ese es su nombre real) pero es más comúnmente conocido como corcho blanco. Este tipo de material es plástico espumado que está derivado del poliestireno. Se suele utilizar en su gran mayoría en el sector del embase y construcción.

Cada país tiene su nombre para este material, mientras que en América se conoce como corcho blanco, en los países latinos se conoce como corchopan, plumavit, estereofon o nieve seca. La mayoría de estos nombres vienen de la fábrica en la que se hacen o de su fabricante.

Que sea un material que no es comestible para los gérmenes, lo hace perfecto para todo tipo de usos de largo tiempo, ya que es muy higiénico, por lo que las empresas están tranquilas bajo su uso porque no le sale moho, no se pudre o no se descompone como otros materiales. Es perfecto para productos frescos. Un buen ejemplo de esto, es que si nos acercamos al supermercado veremos toda la zona de congelados llena de este corcho. Son usados para las bandejas con comida que se pone a refrigerar.

Otras características del Corcho Blanco o Poliestireno expandido son su poco peso, resistencia a la humedad y capacidad de absorción de los impactos. La última de estas cualidades lo hace perfecto para empaquetar cosas frágiles, si nos fijamos un poco, nos daremos cuenta que muchas de las cosas que compramos vienen con este material. Si compramos un ordenador, vendrá con corcho blanco por fuera o su adquirimos una nevera, las zonas frágiles vendrán cubiertas de esto también. También es utilizado para la construcción de tablas de surf, aunque sólo en algunas, puesto que el corcho blanco es más ligero, lo que conlleva mayor flotabilidad y velocidad, pero es menos flexible.

Además de lo nombrado anteriormente es usado como aislante térmico en el sector de la construcción, utilizándose en fachadas, cubiertas, suelos, etc. En este tipo de aplicaciones, el corcho blanco compite con la espuma rígida de poliuretano, la cual también tiene propiedades aislantes.

La fabricación del material se realiza partiendo de compuestos de poliestireno en forma de “perlitas” que contienen un agente expansor. Después de una pre-expansión, las perlitas se mantienen en silos de reposo y posteriormente son conducidas hacía máquinas de moldeo. Dentro de dichas máquinas se aplica energía térmica para que el agente expansor, que contienen las perlitas, se caliente y estas aumenten su volumen, a la vez que el plimero se plastifica. Durante dicho proceso, el material se adapta a la forma de los moldes que lo contienen.

¿Qué es el porexpan?

Dentro de los diferentes tipos de poliestireno, vulgarmente conocido como porexpán, para la utilización como material de construcción o para modelar cosas para nuestros Belenes, se utilizan básicamente dos:

1 – Poliestireno expandido, el típico porexpan o corcho blanco. Su aspecto es el de estar formado por bolitas, que pueden ir desde muy pequeñitas hasta 5 mm . Cuanto más grandes sean estas bolitas peor se trabaja este material, interesa aquel que tenga su composición con las bolitas más pequeñas y más apretadas.
El sistema más económico (gratis) es reciclar los embalajes de protección que llevan ciertos productos, como los electrodomésticos u otro material frágil. Raro es el día que no vemos este porexpan por la calle, en contenedores, etc…

2 – Poliestireno extrusoniado o de alta densidad. Su aspecto es más denso sin la aparición de las bolitas que tiene el anterior. El ejemplo más habitual son las bandejas de los supermercados donde viene la fruta, la carne, etc…
Se trabaja mucho mejor tanto al corte como en el tallado. Tiene el inconveniente que para el pintado hay que previamente lijarlo ya que agarran mal las pinturas, sin embargo no he tenido problemas con el aguaplast con el que trato mis edificaciones, si bien se lo doy un poco más denso que el poliestireno expandido (corcho blanco).

Se comercializa en paneles de diferentes tamaños y grosores. Se encuentra en diferentes colores siendo los más frecuentes el azul y el crema.